Un plan de movilidad es un modelo sistemático de estudio de los hábitos y pautas de desplazamiento de los trabajadores en un determinado ámbito territorial, con el fin de buscar la forma más sostenible, segura y saludable posible de realizarlos.

Fases:

  1. La primera consiste en conseguir el interés de toda la empresa para efectuar una correcta valoración de los intereses de las partes, asi como obtener el compromiso de participación de los trabajadores con la colaboración de los sindicatos y de la dirección de la empresa para asignar objetivos realistas y asequibles tanto social como económicamente.

     

    Es fundamental asignar un responsable del proyecto que coordine, informe y haga públicos internamente los logros y escollos del plan. Todo ello sólo se consigue con una alta motivación para el cambio. En esta fase se debe tener en cuenta que el cambio de actitud de toda la empresa será seguramente el objetivo estratégico a conseguir, un objetivo que no es fácil.

  2. Análisis y diagnóstico de la movilidad de todo el personal de la empresa como situación de partida. Cuando se realiza el diagnóstico es importante conocer cómo accede cada trabajador al centro, qué medio de transporte utiliza y cuánto tiempo emplea en el desplazamiento. En el lugar de trabajo se debe conocer la situación de las plazas de aparcamiento de vehículos y también si hay plazas para motos o bicicletas, no sólo en la empresa sino también en los alrededores. Realizar el plan de movilidad con una definición de objetivos realistas y asumibles social y económicamente. Deberá incluir:
  • Elementos de diagnóstico.
  • Objetivos generales que se quieren conseguir, realistas y asumibles.
  • Actuaciones previstas para cada problema detectado.
  • Calendario de trabajo y programa de actuaciones.
  • Organización y acciones necesarias para seguir el programa.
  • Canales de comunicación internos y externos que se utilizarán.
  • Si se realiza con detalle cada acción no se debe olvidar el presupuesto que comporta y los costes económicos que implica.
  1. Implantación del plan, creando estados de sensibilización y dando mucha información. Para realizar una implantación correcta es necesaria la figura del responsable del proyecto, quien, a ser posible, debe tener relación jerárquica o ser el responsable de los planes de seguridad de la empresa. Debe responsabilizarse de implantar las acciones del Plan de movilidad y de realizar su seguimiento, además de "alimentar" la comunicación del proyecto canalizando la información del proceso e implicando a toda la empresa.
  1. Valoración del plan, con un seguimiento y una evaluación de sus objetivos para mejorarlo, corregirlo y, si se da el caso, ampliarlo.

Los planes de movilidad deben ser un proceso dinámico y participativo y nos pueden servir, además de para mejorar la movilidad, para detectar carencias en aspectos de seguridad vial y, por qué no, para mejorar el clima laboral, consiguiendo una empresa más unida en un esfuerzo individual que al final repercute colectivamente en la mejora de la seguridad y del medio ambiente.

IMPORTANTE: Las empresas que realicen planes de movilidad y seguridad vial podrán acogerse al sistema bonus-malus que permite acceder a la devolución de parte de las cuotas abonadas a la Seguridad Social por accidentes de trabajo.


¿Cómo puede ayudarle ASEM Prevención?

Desde ASEM Prevención le ofrecemos la posibilidad de realizar completamente el plan de movilidad con el alcance al que la empresa quiera llegar y en la mayoría de las acciones a realizar, incluso implementarlas:

  • Formación continua en temas de seguridad vial.
  • Estudio de las rutas de acceso a las empresas.
  • Estudio de medios de locomoción a utilizar para el acceso a la empresa.
  • Preparación de check-list para los vehículos que se utilicen en los desplazamientos.
  • Creación de protocolos de actuación en caso de accidente, incidente, desplazamientos al trabajo…
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